Una infección urinaria o IVU es aquella que se gesta en el aparato urinario inferior, es decir que puede abarcar hasta la vejiga.


La mayoría de las IVU son causadas por bacterias que ingresan a la uretra y luego a la vejiga, que es donde se desarrollan con mayor frecuencia, aunque pueden propagarse a los riñones. La mayoría de las veces, el cuerpo puede librarse de las bacterias que originan las infecciones, aunque ciertas afecciones aumentan el riesgo de padecer IVU.


Por otra parte, las mujeres tienden a contraerlas con más frecuencia debido a que su uretra es más corta y está más cerca del ano que en los hombres. Debido a esto existe un mayor riesgo de contraer una IVU después de la actividad sexual o al usar un diafragma para el control de la natalidad. La menopausia también aumenta el riesgo de infecciones urinarias.


El análisis de orina es la prueba más frecuentemente empleada para la detección de este tipo de infecciones, ya que no supone grandes molestias al realizarla, es muy barata y aporta mucha información útil sobre el padecimiento del paciente.


Además de ser empleados en la detección de infecciones de la orina, ya sean infecciones leves o graves (cistitis o pielonefritis complicadas), los análisis de orina detectan eficazmente enfermedades que afectan al riñón (glomerulonefritis, cálculos urinarios, etc.), así como patologías sistémicas como la diabetes mellitus o enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide, lupus), por lo que son parte de los estudios clínicos de rutina para detectar enfermedades en fases precoces o controlar su tratamiento.


Si requieres mayores informes sobre este y otros estudios para la obtención de diagnósticos clínicos, contacta a nuestros representantes y con gusto resolveremos todas tus inquietudes.